jueves, 12 de mayo de 2016

0100110001000001010101010101001001000001


La nave que cargo
es
toda la sal que poseo.

Zurzo al aire todos los recuerdos
y objetos antiguos
así como heridas pequeñas
y tempestades cámbricas
que duermen en la piel
inocentemente.

Ya no tengo quimeras.
Los sueños asilados remanentes
los empeñé en el camino recorrido.
Ahora lo que han florecido
son las fantasías
de todo un niño.

Soy carne en el horno
que se cocina
garganta que saliva
cuerpo que finge ser ave.

Un bosque inunda mis rincones
vive en el comedor como frutero
finge ser florero en la sala
sus polvos son semillas
que arroja con escandalosa armonía.

La carne húmeda
y su ateísimo recuerdo
ilumina incrédula
los latidos y parpadeos
insistentes del insomnio.
Son los resquicios de un sueño
que olvide hipotecar.

Mi retina soñó con un rayo
que le quemo los ojos.

Me disminuyo
cuando mi aliento cae.
Soy yo diluyéndome
en el peso de tu rostro.
Grito que esparzo
sobre el polvo torcido.

Escucho a mi silencio
que en silencio
trata de decirme algo
cómo
desnudo       dios    temblor
pila bautismal          lodo    elemento       mudo            
balbucea       hace ademanes
me quedo con lo que entiendo
nada
su olor es un animal que bebe
al margen de mi cuerpo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario