jueves, 31 de diciembre de 2015

HE VUELTO A BEBER

¿De qué llamas estas hecha que no ardes?
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I
He vuelto a beber
   de la tierra sagrada
   que los dioses tiene como voz
            antigua
   que cuelga en la enramada
nocturna
   la que brota con los primeros cantos
   y rompe con el grito primigenio
            de las estrellas.

He regresado al territorio
de los extraviados
de los malnacidos
   de aquellos que hicieron cátedra
            su sueño
   y de su sed
cantimplora
de imperdonables perdones.

He vuelto y no significo
que me entregue
   al vuelo perdido
            de la ruta sin agua
            lugar donde fueron escritos
                        todos los abismos.

II
Concibo en la casa de los pájaros
la fe
   litúrgica devoción del instante
            que equilibra los incendios
de boca
pies
manos

Calmo a la ansiada luz de estanque
   estallido que atraviesa
   el aire

Y raro
   a la incertidumbre le ha nacido
                        un jardín dentro del ojo.

III
Solitario busco los frutos inocentes
del desterrado destierro
me guío por el canto áspero
                        del canario enredado
soy albatro que se ahorca
                        con su vuelo
lluvia y trueno
                        que no tienen casa
                        que no tienen cielo
ruina de la ola que no llega
amasijo de luz que se hace
            vino
que es otra forma diferente
de volar
sin vuelo.

Tu cardenal abierto
   otro llanto sucesivo
            que me enhebra
escritura a distancia
                        que dura siglos transmitiendo
lentitud del sueño
rancia luz
melodía de playa tomada
sombra de creación

echa estallido.

RESPIRO CON DIFICULTAD

I
Respiro con dificultad
   bajo un coagulo de sangre
(costra de larga ceniza
que lo revela todo).

En el rio
se exhiben cortometrajes
llenos de peces
parecen panes
parecen huesos esparcidos
en la obscuridad.

Intento despertar
asirme a esa
   débil franja de luz
            que lo impide.

No puedo ver
   a través de las venas
            y sus paredes fenestradas.

El viento es frio
   la víspera suave.

No puedo oír
   con la cóclea enferma y su bastón de luces
que lo guían.
El abanico se abre
   el cuadro arde.

No puedo perderme
   en la sombra del aroma
cuando respiro.

II  
La orilla del quejido
   tabula rasa donde se corta la ausencia.
Llamo y grito
   y no confieso
esta naciente cicatriz
con su primera piel.

Soy hastío
   con hojas secas atizo
el color de la tristeza.

Soy rama de invierno
   y tirito de frio.

Soy lengua y chasquido
   tronido de dedos
   cerca del oído.
 Coyuntura que cruje
   al menor movimiento
   del cuello.

Los huesos arden
   bajo los recuerdos.
A los que miran la luna
les confío
es imposible vivir
bajo este río de huesos
bajo este intenso
frío.

lunes, 28 de diciembre de 2015

SED LIGERA


Me levanto con un oficio
de tu sed ligera
criatura de pies salados
escamas de nieve
purpura
llamean en los usos
del placer entre los dientes

salmo de retención de fuego
hortalizas de sexos
plantados en el ombligo

hoy soy el arquetipo
del viento sensual
que te cobija

ya no hay ojos insanos
que cubran tus senos
manos desorbitadas
que lapiden tus piernas
el deseo carnal que cabalga
sobre el lomo del caracol furioso
bramido que sale de tu concha
baba que escurre de mi boca
llega y calienta
tu cintura ardiente
cadera de fuego
cadera que hierve

ven
sollózame tu hielo
aquí
en este tempano volcánico
que tengo por oído

tálame el tronco
arráncame la raíz del mal
negro que me convierte
en obseso

dame el jarabe hipnótico
de el menor de tus labios
pero no dejes ulular
solo a los dedos
dadme una superficie vulvar
para que tarareen
todos los días

por la tarde.

FUEGOS DE ARTIFICIO


I
Artemisa lo nuestro
son fuegos de artificio
por la madrugada

hacen demasiado ruido
e iluminan demasiado
molestan a mucha gente
y nadie observa
la belleza de su canto

II
Se me cae de la manos
Artemisa
todos los derrumbes acumulados
entre las manos
están incontenibles
para este tiempo de la horas
y sus tardes
insostenibles

se me caen Artemisa
y el dolor es una luz
que enceguece
en forma repentina

no hay mas
no se pueden detener las ruinas
que se van cayendo

esos polvos irán a formar
y pronto
otra ciudad amurallada

III
Artemisa

la lluvia cae sin posibilidades

ORDEN


Los desordenados rayos solares
recomponen tu figura

hoy ya paso marzo
y abril se ha desmejorado mucho

el aire con sabor a sal
que repentinamente aterrizaba
en la terraza
ya no existe

los maullidos y peleas de gatos
lo han zanjado

tu biografía es un desorden
y creo yo
que la he ordenado

sabes? aquí no hay arena
ni llega el mar
pero esta catarata interminable
dentro del pecho
dice que pronto lo habrá

esto de estar lejos
por todos lados
es una ausencia embravecida
es sembrar abrojos a puñetazos
en tu piel morena

soy ceniza
y espero por ti
salvo que la lluvia la disuelva
y el viento me esparza
sobre el asfalto caliente

mi padre ya no existe
se fue a un país
que no es el de siempre
obtuvo su visantía
en las pompas fúnebres
donde nadie quiere llegar
con su pasaporte de vida

lloré cruelmente
hasta que el sauce se contuvo
lloré como el peor pronostico
del tiempo que se avecina
lloré tanto para encender cirios inundados
que conducen a la muerte

esa casa ya no existe
ese día se derrumbo el ultimo

de los muros que me cobijaban

LOLA


Dolores tiene un viernes
que le duele

Es bajito
como una espina de ballena
que siente
en el bajo vientre
alojado cerca
del otro lado de la canícula-madre
que le viene
al final de cada luna
que coincide

y cae en viernes

AMAINAR

AMAINAR
Hay un cuerpo
que me gustaría
cambiar su mañana
o su tarde predilecta
o tal vez alguna noche de verano
calurosa

Cambiar el clima de sus manos
que están lejos
tal vez retirar algunas nubes
que llueven sobre sus senos
las tardes de abril en la alameda
o desviar el rio que corre cada fin de semana
sobre su ombligo

Hacer una represa con las sonrisas que le salen
a borbotones de su boca
quitar esos días grises y húmedos
que se estacionan en sus ojos
y calmar de una vez por todas
los truenos y centellas
que tiene escondidos en el cuello
y sus hombros

Pero sobre todo
esto es
sobre todo
amainar esa terca tempestad
que tiene

en su espalda baja.

TENGO UN DOLOR TUMEFACTO, UNA LLAGA, UNA OQUEDAD Y UN CADAVER



I
Tengo un dolor hinchado
aquí
en la costilla
va creciendo
en un silencio multitudinario

Nadie lo nota

Es una ciudad que tiene
una herida que le crece
es un abismo
casi como un grito

Tengo en él
un mal
una aflicción que no es perfecta
que no se cómo definirla
escuadricirculitriangular
que yo no entiendo


II
Hay un cadáver
en mis manos
no sobre mis manos
si no en mis manos
- me explicare mejor  -
un cadáver dentro de mis manos

Es un cadáver que respira
son sus poros sepultura virgen
no hay tierra que lo tape
el viento es su único modo
de andar entre los vivos

Hay oquedades
que no me llenan los ojos

Hay ojos
que no llenan oquedades

Hay una sepultura que me espera
en algún jardín lleno de pasto
seco
amarillo
ausente de movimiento

Hay un hoyo con ciertas dimensiones
como un volumen al vacio
clavado en la superficie de la tierra
una caríe
un foso
algo donde ausentarme
y el eco de la presencia
no haga ruido

Hay una soledad que no cabe
en este espacio libertino
que hay entre los dientes
donde corre sopa
pan y pedazos de carne
al final es solo una soledad
ajustable en la boca
y nace otra oquedad en el rostro

En este espacio
en este gran espacio
en este mugroso y desmedido espacio
donde nunca coincidimos
vemos solo el hueco que deja la tierra

Hay un cadáver que se queja
una llaga que se queja
un cadáver que empieza a apestar
desde su aliento
hay un cadáver que no olvida
y llevo dentro


III
Apenas
en el parpado somnoliento
de la válvula cardiaca
alcanzo a percibir algo parecido
al sonido de un grito
que viene de lo profundo de la llaga
me inicia arriba
en la ceja izquierda
termina
en el talón derecho

Es una sepultura
que no ha sido plena
han caído tantos muertos
como muelas tiene las bocas
pero multiplicadas

Es el grito de la tierra socavada
que arrastra el viento
y nunca llega a ningún lugar
a nada

IV
Hay un yo que es una llaga
un hueco en la cara
un suplicio insepulto
sin fosa común que lo reciba
una herida que no cierra
un yo abandonándose en si mismo
un agujero solo
algo como un llanto
que se queda a medias
un alarido sin sonido
que viaja a ninguna presteza
llaga a velocidad del sonido
llaga a velocidad del grito
llaga a la velocidad del dolor
orfandad hueco sepulcro
yo

en un todo revuelto.