lunes, 28 de diciembre de 2015

AMAINAR

AMAINAR
Hay un cuerpo
que me gustaría
cambiar su mañana
o su tarde predilecta
o tal vez alguna noche de verano
calurosa

Cambiar el clima de sus manos
que están lejos
tal vez retirar algunas nubes
que llueven sobre sus senos
las tardes de abril en la alameda
o desviar el rio que corre cada fin de semana
sobre su ombligo

Hacer una represa con las sonrisas que le salen
a borbotones de su boca
quitar esos días grises y húmedos
que se estacionan en sus ojos
y calmar de una vez por todas
los truenos y centellas
que tiene escondidos en el cuello
y sus hombros

Pero sobre todo
esto es
sobre todo
amainar esa terca tempestad
que tiene

en su espalda baja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario