jueves, 18 de septiembre de 2014

NAUFRAGO (Daphne 11)



Me subo en algún bar
cualquiera
y a base de remar
entre tequilas y cervezas
las velas de las mesas
me encallan
en ese arrecife llamado
            piernas Daphne
            caderas Daphne
            senos Daphne.

Es inevitable el asalto
es imposible no ser delincuente
ser corsario en tu cuerpo
beber de tus senos
arrestar tus chamorros
secuestrar tu cintura
            en mi pecho
ser un malandrín de tiempo completo
invasor

meterme en tu cuerpo.

SOÑAR


Sueño a veces
con un país sin color magenta
sin rostros ávidos de comida
y manos vacías.

Lo sueño sin despojos
arrojados al pie de monumentos
sin esos brazos sin cuerpos
o de tórax divorciados de sus piernas.

Pero un ojo se abre
y escucha palmadas de martirio
del hierro sobre el bronce
de la pólvora y la ojiva
y su velocidad de infierno
que todo lo reduce
a masa
a sangre

a tierra.

NO ESPERES


No esperes que llegue
desnúdate en la palabra
fuego y que la ceniza
se introduzca en los ojos.

Llora como si fuera un reflejo
de arena que busca el mar.

Llora como quien escribe
con la izquierda
siendo amputado de ambos brazos.

Dime que tu concha de jade
la que descubrí una tarde
sigue siendo un santuario
donde la sed se mata
y se asesina sin piedad
el hambre.

Dime qué estremece
lo que cuatrocientos días
no te han dicho de mi
y su locura.

Dime que la guerra no ha terminado
que balas y obuses siguen arrebatando sueños
que los niños cultivan con las manos
que sus juguetes están limpios de sangre
que nadie
nadie
se los ha llevado.

Habla mentiras

para poder conciliar el sueño.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

MAR


El mar sigue siendo un sujeto
lleno de sospechas y de sal.

En el mueren marinos
y gente que no sabe de su existencia
además
de poseer cantos clandestinos
de sirenas.
No hay antecedentes de todo lo contrario.

El mar nos transparenta
con la muerte.
No hay distancia que devore
los recuerdos
no hay máquina trituradora
de huesos sin dolor.

Todo es mialgia
            la sombra
            las hojas
            la mano
que desconozco tanto.

Inician a caer los primeros escombros
talados con las uñas de los ojos.
La arenilla que se trasmina
de los sueños se hace polvo.

No hay mas baile
            que tus ojos
puestos en la camisa.

Ya no serás de nadie
            ni yo de nadie.

Todo es viejo
            y el adiós se nos hace

una inútil libertad.

domingo, 7 de septiembre de 2014

SIN TECHO


No puedo ya seguirte escribiendo
desde estas tristes noches solas
y sin techo.

Son horas que paso
contemplando el lugar
que me dejo el mar.

Es solo una arena interminable
seca e indeleble
que brota del lugar
que ocupaban los ojos.

No puedo escribir
con arena estos poemas
de piedra
que intento esculpir
con un cincel de puro rencor
y un mazo hecho de imaginación
impura.

He hecho lo imposible
para que el mar regrese
y con ello
sus orillas
su brisa
sus olas
para que sigan golpeando
esta costa herida
de sal
que no cierra.

Es hora de la noche sin techo
en que no puedo

escribir un poema.

ENERO II


Sé que es demasiado.
Enero se murió
            de frío entre las manos.

No entenderías el hielo
que tengo entre los ojos
            de lo extraño.

Entiende
enero no puede ser marzo.

Hoy
que tus sospechas han sido descubiertas
intentas arrancar todos las hojas
del calendario
y tardas toda la noche
hasta lograrlo.

Y te digo
mira a través de la ventana
hoy
aunque es marzo
amanecimos a cero grado

de entendimiento.

OSTEO



Que los catorce huesos de la cara
miren
y digan
que son los molares
del maxilar superior
los que aprietan el humero.

Que los veintisiete huesos
de la mano derecha
muerdan el atlas
hasta la locura.

Que los doscientos seis huesos
se confundan con los míos
y el único hueso olfatorio
- el vómer -
enloquezca cuando te acerques