domingo, 7 de septiembre de 2014

SIN TECHO


No puedo ya seguirte escribiendo
desde estas tristes noches solas
y sin techo.

Son horas que paso
contemplando el lugar
que me dejo el mar.

Es solo una arena interminable
seca e indeleble
que brota del lugar
que ocupaban los ojos.

No puedo escribir
con arena estos poemas
de piedra
que intento esculpir
con un cincel de puro rencor
y un mazo hecho de imaginación
impura.

He hecho lo imposible
para que el mar regrese
y con ello
sus orillas
su brisa
sus olas
para que sigan golpeando
esta costa herida
de sal
que no cierra.

Es hora de la noche sin techo
en que no puedo

escribir un poema.

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