sábado, 23 de junio de 2012

NOVILUNEO


Bajo placeres hay,
padecimientos despreciables.
También para sufrir
es necesario el talento.
Eduardo Lizalde.



NOVILUNEO.

Hoy mi tigra bostezo
con amargura su tormento
su universo interior
en expansión sufría
sus garras de sangre
se afilan con acidez la dentina
esa
que entrena en la carne.

Toda su gran capa de rayas
- ese maldito animal que la cubre –
somnolientas están atravesadas
es indicio de que su andamiaje interior
y su rio enfurecido
substituyen el zarzal de su calvario.

Y mi otra tigra
la real y verdadera
la primera
la que aún puede darse el lujo
de mandar sobre mi llaga
también tribulaba.
Su voz pesada de marfil marmólea
se manifiesta al escribir sobre la espalda
con ese filo raro de esmalte platinado
- el del colmillo crucificado –
que hace surcar la tez de la nostalgia
esa que es como piel de niño
la que disfraza la del viejo cocodrilo.
Y aún así
todos los hematíes proscritos
esos
los del color adulterado
bullían al escape indecoroso.

Ambas
en compás perenne
hincan
su desdentada y brillante dentellada
como estrella inmolada
que llega hasta la empuñadura coronada de encías
sobre aquellos veteranos queloides
que como marca de agua
se encuentran grabados
en rostro
abdomen
y pecho
haciendoles mella que ya no sangra
solo quejidos danzan sobre ellas.

Y entonces concluí:
cada noviluneo enrojecido
pareciera que todas las tigras
estuvieran en sincronización
o en celo.

01/04/2010 Mty. N.L.

viernes, 15 de junio de 2012

DAPHNE (5)


DAPHNE (5)
La lluvia cae
corre en tu cuerpo 
y la sigo.

Arrecian las gotas certeras
cubriendo tu pelo
tus brazos desnudos
de olvidos.

Es julio en Reforma
y en agosto pisamos
la Casa del Lago
el tango inchapelotas
nos recibe.
 
Aprendemos en forma más rara
la moraleja
el agua castiga a quien
en ausencia de paraguas
corre.
Que rara rapacidad
tiene la ausencia.

 
Tomo tu mano
como quien toma un remo
a la deriva.
Me miras
veo en el fondo de tu mar
una bruma de nostalgia
que nunca nos abandono
en esta travesía.

domingo, 10 de junio de 2012

Soy madera con la que esta hecha el ancla.

Quiero navegar en ese barco grande llamado oceano.

Mis pies no fueron hechos para estar en tierra.
Hay un fluido de catastroficas proporciones
que fluye en la cosa interna
de los ojos.

Hay gritos que esperan
en la habitacion 211.

Esperan esa concavidad
del cuerpo que se formo
en su mismo eco.
Me he quedado a vivir en el dolor.
Que es un estado lamentable de los hechos.