sábado, 26 de mayo de 2018

ESPINA



Es otra espina la que llaga
siembra que se repite
y repite
surco que abre en tres
pétalos aórticos del reflejo
donde observo

el último estertor del tórax
intenta en su vanidad
parecer herido
pero no lo está

aleteo incesante de la tráquea
ronquido de tembloroso plumaje
ronquido que conduce a la piel abierta
al pedernal sonoro
ronquido que resuena en alerta
incitando a las pesadillas
que vivan entre nosotros

color que no había distinguido
antes
palabra fantasmal
estercolero
diatomeas
dicotiledóneas
que asustan y no son de nadie
arrepentimiento en la punta
de zapapico
que no tiene sentido.

HUMEDADES



Las humedades
saben a un adiós enrarecido
a pesar de su caligrafía
siguen siendo ilegibles
el rumor enfebrecido
disuelve el salitre
que deja el aire
de quien las lee.

No pasan de tres
centímetros los adioses que dejas
todos tus vocablos
los tengo en estos nidos de pájaros
que sembraste
no dan frutos ni huevos ni aves
son flores marchitas
viviendo a contrapelo
en el pétalo sombrío
que no coseche por  miedo.

No ha caducado aún su tiempo
pero es la hora infeliz
que no puedo.

ES UNA HERIDA QUÉ



Herida que rasga el cielo

El sol se asoma como sangre
nubes
efímeras plaquetas

y el azul profundo
carne herida de tu carne.