lunes, 31 de diciembre de 2012
TARDES DE ABRIL
Hay un cuerpo
que me gustaría
cambiar su mañana
o
su tarde predilecta
o
tal vez alguna noche de verano
calurosa
Cambiar el clima de sus manos
que están lejos
tal vez retirar algunas nubes
que llueven sobre sus senos
las tardes de abril en la
alameda
o desviar el rio que corre
cada fin de semana
sobre su ombligo
Hacer una represa con las sonrisas
que le salen
a borbotones de su boca
quitar esos días grises y húmedos
que se le estacionan en sus
ojos
y calmar de una vez por todas
los truenos y centellas
que tiene escondidos en el
cuello
y sus hombros
Pero sobre todo
esto es
sobre todo
amainar esa terca tempestad
que tiene
en su espalda baja.
sábado, 17 de noviembre de 2012
DAPHNE (9)
(No te puedo cambiar a Berenice)
te estuve esperando en Balderas
llegas dos horas tarde
tres rosas me mantuvieron con vida
durante los últimos treinta años
que sostuve con las manos
y espere para encontrarte.
En estos casos no odio las casualidades.
Te busque debajo de la noche
que deja las sombras
atrás de las manos que acicalan los cabellos
que me caen en la cara
en la traquea de los concubinatos
en la imagen que me deja el tren
que viaja rápido
en los cuerpos sometidos a la extranjeridad
de la vida.
Escudriñe en el perturbado
mediodía de mi cuerpo
en las horas almacenadas
y que alcance ahorrar
cuando nadie me veía
no bastaba rastrear
atrás de los espejos
que eructan los objetos que observan
no bastabas en tu mundo
bastabas en el mio
y eso es suficiente
por eso la cacería fue implacable
por eso inquirí incesantemente
atrás de todo lo que me ahogaba.
Llegas por fin
empujada por la gente
la escalera subía
no te vi
de repente
fueron tus manos
que taparon mis ojos.
ERA I
Pero
quien había nacido en ese entonces?
es posible que fueras partícula de luz
polvo de la cosa oscura de la noche
mineral lejano indisoluble
átomo amoroso incorporándose
sencilla
dulcemente al corpúsculo de aquel
hidrogeno impúber e incipiente
que formaría apenas
parte de un ojo
con el que ahora me miras?
Y yo
tal vez - solo tal vez -
otra partícula
entre el gúgolplex de pizcas
que habitaban cerca de ti
proveniente de algún meteoro
que se estrello en la masa.
En aquel entonces
donde aun la nada era nada
y la soledad y el frío
vivían en concubinato
para luego divorciarse
tuvimos que estar necesariamente juntos
tal vez por algún tiempo
tal vez solo un instante.
INSTANTE
Un instante
relámpago de nieve
crujido de una luz
que se descompone en hombre.
La casa que habito
es para irse
en cada amanecer
de noche
es un puerto
donde hay marinos y sirenas
disputándose
la bruma imposible.
Hay una quemadura
que no me pongo
es dura y triste
fría y escaldada
algo así
como una soledad
en el ángulo ciego de los ojos
un hueso solitario
viviendo en contra del viento
dentro de una roca.
sábado, 20 de octubre de 2012
ENERO I
Amanece.
El frío cobijado
bajo los ojos
simula estar
entre las mantas
Son nieve real
nuestras palabras
y me despierto.
La ventana
como un gran ojo
desnudo que me mira
vislumbro al sol
con su gran
curvatura que no llega.
Hoy es enero
no llueve
porque la hora
decantada
no se ha anunciado
todavía.
No hay pájaros de
enero
quedaron solo
sus trinos y
peleas
adosados en los
muros.
Los perros
y sus ladridos de
frío
se escuchan
como un desliz del
hielo
sobre el piso del
pasillo.
Hoy es enero
y el frío
es un sordo a mis
quejas.
NADA CABE
Nada cabe
en el aire.
Suena el festín
de helicópteros
por la tarde.
Los perros aúllan.
Anuncian una
alegría
que nunca llega
es la palabra que
se desmorona
cuando camina
arena que empuja
la piedra
y duele en la orilla.
Todos los números
se enredan
y me dan una fecha
parecida muy poco
a un calendario.
La hora y fecha
precisa
se convierten en
un amasijo de letras.
Ahora son espacio
parvada del tiempo
que escapa de los
ojos.
No te escucho
pero siento tu
beso
quebrándose en los
labios.
Sé que regresas
porque veo tu
espalda caminando
hacia mi
como un espejo.
Me observo
pero no veo tu
rostro
solo un profundo
cardumen
que se aleja.
HELICOPTERO
Salgo
es de mañana.
El sol apenas si
asoma
su gran pestaña de luz
asombrada.
Un helicóptero
como ave sin ruido
sobrevuela la
orilla del río
que imagina en el aire.
Se mece como
jugando
al vaivén que simulan
las aves
que cruzan la calle.
No puede
disfrazarse
el cielo no es verde
como los
recuerdos.
Luego sueño
sin soltar el volante
cuando tenia
pedazos de Nicaragua
en mi territorio
de adolescente.
Somoza y sus
tigres.
Estelí y sus
barricadas.
Obuses sobre
Chalatenango.
Masaya me licuo la
sangre.
Pedazos de carne
que pasaron por el verde
montones de
cuerpos
sobre los adoquines
untados en aceite
para encender un fuego
son un faro
que nos guían
actualmente.
martes, 16 de octubre de 2012
GRITO II
Lo que sale de la boca
es una sed que no alumbra
tiene un brillo insuficiente
de arena.
Cerrar los ojos en el preciso grito
que sale de tu nombre
muro de arena derramada e interminable
enorme acantilado de la costa
donde el agua y su orilla marean.
Rayo que llega a la diestra
sombras que la transparentan.
Grite a todos los mapas
tatuados del cuello a la rodilla
escandalice al gato en el oído
hasta que se le cayó el pelo de sordo
al agua fría que se te pega al sombrero
al témpano de fuego
bajo la camisa
a la palabra siempre
que siempre es siempre
aun cuando se desvista.
Le grite
al colmillo del pájaro
y a su sangre de amapola
a todas esas cosas
voladoras sin pescuezo
al peñasco solitario
lleno de miedo
al olvido
hasta el cansancio.
Grite a la ventilación del techo
al esqueleto insoportable
que sostiene el viento
al corredor de fondo
al caminador de falda
a la noche diluyente de la sombra brava.
Grito para no correr.
Le grite al muro
que cese de desmoronarse
en ese interminable flujo
de caer y caer
y nunca caerse
que habitualmente tiene la locura
al suspenso que suspende
le grito a tus ojos que dejen de verme
pero también les grito para que me vean
a tu oído para que no escuches
y mas alzo la voz para que me entiendas
le grito también a la venda
que te cubre la herida
a los labios que tiemblan
mas de miedo que de llanto
le vocifero al corazón
para que se detenga
al vidrio que de tanto que te mira
se transparenta
a tu puerta para derribarla
al escandaloso ruido hormonal
que me causa tu mano
sobre la cabellera
le bramo a la ceniza
a la bruma
para que desaparezca.
GRITO I
Desmaraño sonido desérticos
que tu boca suelta.
Tu nombre fragua en la garganta
en muro de concreto
y me resigno.
Levanto deshechos en la calle
eco hecho añicos
carne sin hueso
que dejas al colisionar.
Existe vacío
en este maridaje frutal
del castillo de Liria
y sus largos corredores
húmedos fríos
donde nada se oye.
Espero.
Destrozo la oquedad donde no hay nada
incesante repite en su propio eco
nadie
nada.
Espero en la búsqueda
que me doy como regalo
y solo hay caída.
Espero
con otro nombre diferente a precipicio.
Antes eras Helena
hoy Victoria.
Cambias de nombre
y no te encuentro
te busco en las grietas
que deja el sol viejo
entre los rostros.
Hay sequedad en esta espera.
El retorno de Helena no es posible
y ojala Daphne la encuentre
en cualquier lugar
en otra gente.
Victoria ondea su coraje
Pasea descalza de cuerpo
sobre brasas de invierno
que olvido el otoño.
He dicho buenas noches
y no respondes.
Grito tu nombre
y corre el frío.
Estiaje que corre entre cenizas
te llamo y alzo el polvo
que hay en los peldaños.
Los dientes no se cansan
se han desgastado en el concreto
sufren de un dolor duro
al pronunciarte.
Repito el grito erosionado
hasta que los ojos brotan del consumo.
Espero
busco a Daphne.
Su rostro es bugamvilia
que devoran caracolas
y ya es tarde
visualizo un sepulcro
tenue
en la neblina cansada de la espera.
Solo Daphne
muerde la oquedad
que hay escondida en el concreto.
Victoria
se desquebraja en su nombre
en su negro nombre
que baja por el cuerpo.
Hoy estuve en el solsticio
del infierno
en las mazmorras del castillo
en la zona oscura mas olvidada de la espina.
Se que vendrás.
Lo dijo el grito del concreto
en su derrumbe
el ruido que produce
la escarcha de la noche
en los bolsillos.
También lo mencionó
el murmullo como grillos
de la brisa clavada
en el epíteto del tiempo.
Se desbarata el cuerpo
para hacer espacio
para abrir un hueco.
Intento reconstruir
todo esto de los gritos
pero sin lograrlo.
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