El mar sigue siendo un sujeto
lleno de sospechas y de sal.
En el mueren marinos
y gente que no sabe de su
existencia
además
de poseer cantos clandestinos
de sirenas.
No hay antecedentes de todo lo
contrario.
El mar nos transparenta
con la muerte.
No hay distancia que devore
los recuerdos
no hay máquina trituradora
de huesos sin dolor.
Todo es mialgia
la
sombra
las
hojas
la
mano
que desconozco tanto.
Inician a caer los primeros
escombros
talados con las uñas de los ojos.
La arenilla que se trasmina
de los sueños se hace polvo.
No hay mas baile
que
tus ojos
puestos en la camisa.
Ya no serás de nadie
ni
yo de nadie.
Todo es viejo
y
el adiós se nos hace
una inútil libertad.
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