En la noche del exilio
aquí
en este rincón de la cocina
ultimo refugio de los apestados
de enebro y cominos
albahaca y cilantro
donde las sobras las tuve en mis
manos
y saliva
estoy con mis ruinas
reconstruyendo un juguete
llamado
persona.
No hay desierto
no conozco una cocina que lo tenga
pero aquí
es el destierro mas oloroso que
conozco.
Salamandras y pirámides
solo imaginantes
aquí el que manda es el
cuchillo-león
sobre carne frutas y vegetales
en su filo hay una ausencia que
nunca llega
pero tampoco nunca parte.
Solo existes en mi exilio
la embarco y hago que aguarde
abordo con mis gafas oscuras
tomo el timón de la tarde
y navego hasta la noche
donde se cocina la espera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario