VIEJAS INSTRUCCIONES PARA REZAR
A
Rosario no quiere que le toque sus bolitas
le
digo muy cerquita
paseando
mis labios por su oído
solo
utilizaré la yema de los dedos
ejerciendo
suavidad
después
la
punta de la lengua
para
humedecer y salivar
que
es necesario para iniciar el rezo
Existe
un desvelo
que
no se cansa de orar
es
una nostalgia
que
se escapa de forma manual
sombra
pétrea
de
hueso viejo
polvosa
de años
Vengo
a consagrar
tus
muslos
anchos
como catedral
como
ayer lo hice
por
tus senos
sabor
a primavera
Hay
una vigilia
que
engaña
pues
tiene abierto
solo
un ojo
Existe
un tic-tac
haciendo
nido en el oído
un
colibrí
del
tamaño de una vaca
que
zumba
un
quejido
de
aspas de helicóptero
sin
aceitar
Hay
una noche
sonando
a sombras marchitas
a
cascabel de agua que cae
a
pies que en silencio
mata
Una
invocación
de
luz que ciega
parecido
a ritual
de
ansias
Es
imposible
no
perder el duelo
con
la muerte
pero
hay un dolor que siempre duele
en
agosto
Mes
con mucho
silencio
y gozo
ayuno
e insomnio
dudas
e imposturas
irse
y quedarse
treinta
días de mucho insomnio
en
catedral.
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