TRIBUTO
Artemisa,
hoy solo fueron catorce, ¿cuánto más necesitas para que los cuchillos dejen de
cantar? ¿Para qué sus colmillos de hierro calmen su sed? ¿Cuántos para que sus
orillas cercanas al abismo respiren tú mismo aire? ¿Para qué tu mirada profunda
y filosa con olor a herrumbre deje de gritar por la ciudad y sus carnes?
Cuántos más Artemisa, cuantos más. ¿Cuántos más para que su filo profundo deje
de cantar la agónica canción de los difuntos y desmembrados antes de abyectarse
al cuchillo que grita en su interior?
No hay comentarios:
Publicar un comentario