jueves, 26 de julio de 2018

CUESTA UN CADÁVER


CUESTA UN CADÁVER

Cuando la palabra
dejo de existir en la oralidad
el silbido nítido de las balas
era el lenguaje común
entre la gendarmería y delincuencia
la estrechez de las manos
se hacía con el guiño del ojo
en el gato y el otro en el rabillo
del otro que cuidaba
las espaldas
que el sobrevivir era cada hora
saliendo del trabajo
a la tienda por víveres
a la escuela por los hijos
o una simple reunión de amigos
lo que menos deseabas
es que tu cuerpo
encontrara una bala
que perdida en batalla
que no era tuya
ni de nadie
y te encontrara a ti
por fin
y eso cuesta un cadáver.

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