No
llegaste a la edad
de
los espejos.
Tu
cuerpo lleno de carruajes
de
sueños
se
hicieron insomnio
en
las arenas
bajo
manos virulentas
de
destrucción masiva.
Todos
tus amigos te ven
repetirte
en sus muros
y en
los de otros.
Sumaste
incorregiblemente
que
a ti no te sucedería.
Erraste
la matemática perfecta
y tu
cuerpo fue restado de la superficie
para
agregarse en las arenas fraccionadas.
La
opinión la dividías
entre
verdades y suposiciones
todos
mentían
el
general el magistrado
y el
presidente
todos
tienen colgando
en
su casaca
estrellas
de la muerte
que
son una decoración
infinita
de presagios.
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