martes, 18 de octubre de 2011

MI ROSTRO ES UNA CASA

“Esas casa son como los rostros que
tuvo el dios de las cosas vacías. casas
para siempre o un momento. la no-
palabra.” León Plascencia Ñol (1968).
 
 

Mi rostro es un casa
que no puedo habitar.

Y no la habito.

Es como una oquedad
donde la palabra ventana
no existe.

La puerta
es una raja abierta
con forma crónica
por donde escapa
un arroyo de luz fresca
y pintura luminiscente.

No hay evidencia
de que la casa exista
mientras nadie la observe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario