“Esas casa son como los rostros que
tuvo el dios de las cosas vacías. casas
para siempre o un momento. la no-
palabra.” León Plascencia Ñol (1968).
tuvo el dios de las cosas vacías. casas
para siempre o un momento. la no-
palabra.” León Plascencia Ñol (1968).
que no puedo habitar.
Y no la habito.
Es como una oquedad
donde la palabra ventana
no existe.
La puerta
es una raja abierta
con forma crónica
por donde escapa
un arroyo de luz fresca
y pintura luminiscente.
No hay evidencia
de que la casa exista
mientras nadie la observe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario