Elena
No sigamos huyendo.
Esto de andar asomándonos
desde la clandestinidad
de tus labios
de tu espalda
no fue hecho para ambos.
Siéntete segura
ya no quiero ser el errante
eterno de tu rodilla.
No quiero ser un vagabundo mas
de tu vientre
por que eso de andar viajando
sin sentido - a veces -
entre tus calles de nieve
entre tus ventanas sin rostro
me ha desgastado la palabra
vente.
Busca en tu angustia
no te quedes en poema
dame tu numero equilátero
para completar la circunferencia.
Ahora te toca huir de mi
Elena
al azul oscuro
de ese rincón de tu casa
que tienes por rostro.
No sigamos huyendo.
Esto de andar asomándonos
desde la clandestinidad
de tus labios
de tu espalda
no fue hecho para ambos.
Siéntete segura
ya no quiero ser el errante
eterno de tu rodilla.
No quiero ser un vagabundo mas
de tu vientre
por que eso de andar viajando
sin sentido - a veces -
entre tus calles de nieve
entre tus ventanas sin rostro
me ha desgastado la palabra
vente.
Busca en tu angustia
no te quedes en poema
dame tu numero equilátero
para completar la circunferencia.
Ahora te toca huir de mi
Elena
al azul oscuro
de ese rincón de tu casa
que tienes por rostro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario