Como un barquero
que deja herida y a la deriva su barcaza
al vaivén de las olas
y su furia
al vaivén de las olas
y su furia
Regreso siempre
después de la tormenta diaria
a tu puerto húmedo de sal
apenas con un remo
y un par de arenque y anchovetas
bajo el brazo.
- Aquí no hay mar -
lo has dicho siempre
- lo se -
pero no lo necesitodespués de la tormenta diaria
a tu puerto húmedo de sal
apenas con un remo
y un par de arenque y anchovetas
bajo el brazo.
- Aquí no hay mar -
lo has dicho siempre
- lo se -
para sentirme marinero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario