Hay mar
el silencio con que baja
la lagrima de la esquina
el guiñó de tu ojo
cuando me respira
que lo ciega el sol
la ceja que se frunce
con el viento
la mano que viaja al rostro
a la velocidad del dolor
el corazón que tiene un sonido
de redoble de tambor
tu canto que parece llanto.
Hay mar
por
un buen rato.
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