jueves, 7 de agosto de 2014

ÚLTIMO DESEO


Cruzo los días vacíos
como quien intenta atravesar a nado
un río caudaloso de espinas
lleno de canoas alocadas
y cadáveres que respiran.

Amanece ensayando
mi escritura-tatuaje
en tu piel
y a distancia.

Tu carne que corre en el bosque
la lluvia que arrecia
para lavar el pecado
de encontrarnos nuevamente.

No hay fotos
es lo triste.
A lo lejos y en silencio
guardamos los adioses
que nos dimos.

Aquella vez caminamos
sobre el asfalto gris y con hoyuelos
imaginamos que era una playa
y desnudos.

Hoy no puedo dejar
de pensar en la plaza
y su banca
donde fingías dormir
y la lluvia arriba.

En tí estuve
y en tus ojos
que quieren ver el mar
como un último deseo.

Yo solo quiero cruzar
los días caudalosos como ríos
sin que me arrastre consigo
un cadáver

que bien puede ser el mío.

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