miércoles, 30 de julio de 2014

RETORNO III (LA CAÍDA)

RETORNO III (LA CAÍDA)
1
Te encuentro en mi recuerdo
como palabra dada
la memoria
no sabe a pesadilla
solo sabe a veredas
que nos llevan a nada
sin hojas
sin plantas
Los pasos anteriores
que pasaron
no se repiten
la tierra es muda y húmeda
las cortezas no hablan.

2
El cielo es una herida
es una gota de dolor
con muchas puertas
de fuego transparente.

Río      árboles          noche
ojos que jamás la vieron
cabalgar sobre corazón

Esta sangre de espinas
   abrojos        púas   bisturís
filos    puntas                       picos
que me recorren como hormigas
   aguijones   dientes          pinzas
tenazas         colmillos        uñas
y desgarran escleróticas
endotelios y válvulas cardiacas

No todo es confusión
solo el caos y destrucción
del huracán
lo entiende.

3
A veces amanezco
y me llamo con otro nombre

A veces soy nada
otras
poro

Hay días que me llamo
mierda
otros
tierra de uñas

Amanezco con el nombre entre
los dientes
de cadáver
otros
de mujer encinta
con el embarazo atravesado

De todas formas
amanezco
con cualquier otro nombre
pero
amanezco.

4
En la cresta de la ola de sangre
permanezco quieto contra el viento
emergen de la sal estatuas de cristal
refulgente y brillante como el cuero.

Advierto cierto sigilo con tropiezo
que me advierte del nudo
aun con todo aprieto puños y abdomen
y permanezco quieto.

Todo el día en la cresta de la ola
mi hemorragia es salobre
que hierve con la menor chispa
de la lluvia pasajera.

Aquí en este pedazo de mar-sangre
en donde permanezco
embalo recuerdo para recordar
y no me toco
temo ser sal.

5
Un día descubrí
las caracolas
moluscos de velocidad increíble
y me atraparon.

Son suicidas
que disparan
aun en franca retirada
dieron en el blanco
de la esperanza que cargo
siempre a mi lado.

6
Voy existiendo y extinguiendo
soy amasijo de palabras
lodo de ideas
que traigo consigo en la bolsa
de la camisa.

Ruedo en el declive del horizonte
nado entre terrones de vidrio
y descanso en las grietas
que abren los cuchillos en el cielo.

Labro y esculpo mi regreso
nombro mis pasos que siembro
mi ataviada comida la saco de la lumbre
que tienen  la leña de tus ojos.

La sombra del silencio
que me han hecho por encargo
y de la que tanto he cuidado como padre
se ha reducido a escombros de cenizas
las sombras se olvidan quedando en el pasado.

7
Estoy perdido en este mundo
donde todo se encuentra
y nada se haya.

Soy una bestia-poeta
sin collar
sin casa.

8
Se me ha perdido
la mitad de la manzana.
La otra es la que mas valía
ahí estaba el gusano que vivía.

9
Me refugio en el grito
del corazón degollado
en el ultimo estertor
   de la ignorancia.

Si comprimo gestos
muecas y ademanes
cabrían en este crujir
de muelas que tiene el coraje.

Hoy me toco decidir mi sueño
y no fue fácil
resucitar el juego donde
   se respiran puños y alacranes
   injurias y falsos testimonios
   entierros de cuerpos completos y parciales
   fuegos en el nido
   llamas en la sangre.

10
Lo que dicen tus ojos
mis oídos lo escuchan
es un idioma extraño
que el hígado capta
viertes mil cuchillos
en la víscera blanda.

No hay labios que lo pronuncien
es una ola que canta,

Es la sed de la tigra
que se encarna.

Me acomodo en este día
que pasa
muerdo la asfixia
y estrujo el deseo
no hay palabras
para este par de animales
que viven en mi espalda.

Te nombro en mis ojos
y nadie escucha mis lagrimas.

11
Durazno sin semilla
brillo de manzana
terciopelo en el vientre
muérdeme la nada
has que la distancia se haga muelle
y el tiempo barcaza.

Sobre mi mano la manzana muere.
No es posible morderla en ese estado.
Duele.

12
Incógnitas desorientadas
llenando las hojas blandas
planas sueltas
cajones desorbitados
de tantas hojas secas
que guardamos de otoños pasados.

Te encontré en la lentitud del rayo
en esa oscuridad que deslumbra
una casa revuelta con ventanas rotas
con puertas que parecen hornos
ficus creciendo en los rincones
que se han hecho polvo.

Ando en dos zapatos
mi camisa en el torso
pantalón en las piernas
pero no se que hacer con este sombrero
que tengo en la mano
?donde lo pongo?

13
Acero
hiel calada
que parte el sueño
voy siendo
me regreso lo mismo.

Soy todos
y la gente no entiende.

La escalera de caracol
quiso componerse
cuando supo
que el mundo era redondo.

Ahora se
porque el sueño se repite.

14
La memoria
la he dejado en casa.

No hay arañas que derriben
   paredes de palabras.

Los rincones que se olvidan
quedan sepultados de tantos olvidos
que se van arrinconando.

Mi casa ha sufrido derrumbe
y no hay otro posible terremoto
que la reconstruya.

15
Hoy he decidido suicidio
o asesinato
no se como definirlo
hay objetos que no sirven
plantas que no escuchan
libros llenos de palabras
   que no hablan
fotos llenas de recuerdos
de experiencias pasadas
muebles que al moverlos
   dejan escuchar a su memoria
cama llena de olores y células muertas
   ácaros y bacterias
vestimenta que puesta
no me dice nada.

Pero hoy he decidido suicidio
o asesinato
y no se como definirlo.

16
He padecido del mal del necio
escarba y escarba
con los muñones que tengo por palabras
orado el vidrio          el espejo
y en el fondo
la arena y la plata
duermen su justeza.

No hay silencio en el liquido
   del pericardio.

Tampoco hay preguntas
ante tantas respuestas.

Soy un necio que apesta.

17
Le he mencionado tu nombre
a la piedra
tu nombre a los pájaros
a los árboles
al río.

Al fin te hiciste bosque
dentro del humor acuoso.

Y ahí
me pudriré contigo.

18
He nacido en un manglar herido
            del olvido
que ya nadie recuerda.

La sangre es una mancha cualquiera
la confunden con sopa
o derrame de café con leche.

No tengo letreros que digan
esta es mi sangre
y cuelgo en ella.

Tampoco diré estupidamente
no hagan ruido
duermo en su coagulo caliente.

Es una charca antigua
ennegrecida
seca
con palabras que crujen
al hablarle.

19
La memoria del espejo
es increíble
cada vez que paso a verle
siempre me recuerda
como soy exactamente.

20
No concibo las cruces
que han crecido
al sur de mis rodillas
porque ya deambulan
clavándose al pecho
abomina mi cuerpo
la topografía
soy despojo que quema
soy pintura que arde
   en destrucción perpetua.

La sombra se hace arena.

21
Alucino
con agua seca
en medio del océano
bufando corrientes
de grandes humedades
floto en la paciencia
hago desprenderme
como hoja de un libro vacío
   de signos
   de palabras
   de trazos.

Se que nunca escribiré
sobre tus brazos.

Me iré como llegue
con la muerte contestada
bajo la axila
y el silencio que barniza
            la palabra.

22
Me escurro por tu vientre
como lluvia vertical enojada
vibra mi lengua
atrás del aguacero
de tu pelo.

Me he conectado conciente
a esa música perdida
que nos ha estrechado los años.

Es un ataúd para los dedos
eres polvo de luz
traducido en estrellas.

23
Lo que no es arena
es llanto
te lo he dicho en mil desiertos
diferentes
y sabes que el modo de nevar
no ha cambiado
también sabes que he callado
los recuerdos que te dejo el agua
el verano
que hemos enterrado en el cementerio
de los humos todas la neblinas
y tinieblas de ambas manos
eres una espuma única en la tierra
por no decir tigra
            terrón
algodón de bengala
la que colmillo en boca rasga la espalda
y con única uña 
sabe rebanar la respiración
y la cantera que llevo por pescuezo
sale pómez con lengua vertida
y el llanto dinamita la carrera
callo y estoy en otro rostro
esperando que amanezca.

24
Tengo un exilio expulsado en mi joroba.
Todo lo que tengo por maletas
son los cinco dedos que tengo en cada mano
y se que es un infierno la niebla empalizada
que tengo que cruzar a diario.

No es polvo lo que dejo
al caminar de prisa
son despojos corporales
son limaduras de mi cuerpo.

25
Hay un viento de palabras
que se disuelven
entre la saliva y el paladar blando.

Hay un habla que todo el tiempo
me persigue
y esos que callan
saben lo que dicen
saben de lo que hablo.

Y todo lo que no es mar
es sangre
disfrazada de distancia
y de tristeza.

26
No estoy aquí
y estoy en todas partes
y en ninguna.

El vocablo nada no significa.

Ayer apenas saliva
hoy vapor de la palabra
agua.

27
Espérame en invierno
que esta incendiándose en tu bosque
en el aliento tibio
que exhala el cuerpo.

Espérame en la lagrima alegre
del cocodrilo tierno
en el terciopelo de la mano
en la maraña de tu pelo
en los hombros
en tu espalda.

Espérame en la luz de
la salida.

Espérame en la pared
de tu casa
en la silla que deje vacía
en el vaso donde tome
            tu licor mas fuerte.

Espérame en tus rodillas
en tu vientre.

Partiré de la catástrofe
de este cabello desordenado
que llevo siempre.

Espérame en la palabra junto
en la palabra siempre
en la palabra.

28
Te nombro en la noche
y es la misma.

Sin sombra de día.

Soy tan ajeno de mi
que me siento extranjero
en otro cuerpo
y en otro país.

No soy de mi
y solo escribo por escribir
en hojas prendidas de fuego
lo hago en secreto
como rezando un ilegal credo.

Me desvelo y elijo un sueño
que quiero soñar.

Y sueño
desenterrando huesos
que están en mi
y son huesos de dolor
y son sueños de angustia
y son dientes quebrados.

29
Hago tener
que mis astillas
me coman en dolor.

Hago saber
que el chasquido
entre la muela y la carne
sea de dolor.

Hago conocer
que el modo de moler
sea dolor
la mueca al tragar
dolor
la sangre escurriendo
dolor.

Y esto ya es mucho
pero que el dolor malsano
sea también
dolor.

30
Me he instalado
en la cabina del insomnio.

La habitación del sueño
cumple su propósito
es un ruido que reza
es un grito que nada
es una certeza
   depositada en la garganta.

y no es historia
escrita en tus ojos
los he visto por la mañana
y no tiene ni una palabra.

El insomnio es una pena
que anda gritando por sus sueños.

La  garganta
aunque escasa
sabe que el grito no paga.

La escasa pesadilla
que llega a sostenerse
apenas emite
lo mas parecido a un aullido.

Soy dedicado
noche a noche
trato de tocar la puerta del insomnio
se que mis escombros
no pueden durar
toda la vida.

31
Óyeme
tu uterina necesidad reclama lo suyo
lo que le pertenece
y me pertenece.

Hemos nacido
el útero para el otro.
Ese otro soy yo.

No digamos necedades
no las escucharemos.

32
Mírate
quedaste despojado de todo tu contorno
te desparramas
te volcas
y cubres los cienos que anoche
no quisiste tapar.

Ahora eres un ladrillo
bajo el estertor del agua
un ladrillo muerto y sordo
- sabrás que no se escuchan
los ladrillos del vecino -
un hospicio vacío.

Nada se parece
al movimiento del muerto.

33
En el insomnio
soy huella
me parezco a mi
soy un nudo que recorre las gargantas
le saco filo a los pasos
para cortar el camino
y la luz anciana que llega
y ancla su anzuelo de luz
me hace vibrar el sueño
que tengo en el insomnio.

34
Me he enterrado
en estas arenas
que llevo en las rodillas
me hundo
sin provocar tanta polvareda
ni tanta risa
mi estampa
se emperra para caer mas.

Estoy enterrado y aterrado
el vino como navaja
escribe en los talones mi destino.

Me voy provocando cuarteaduras
por donde sale arena como sangre
duele quebrarse
y arrancarse la piel de zebra con el sable.

No es fortuito
el vino lo sabe.

35
Las ventanas que simulaban puertas
en mi piel
se han cerrado
Obstruidas por un oxido
y el ruido del oído
los pasos del sueño
que son breves
enjutos y silenciosos
y no siempre sus colores
son los mismos.

Eso lo sabemos
porque conocemos el alma de navaja
que lleva el parpado
por dentro
de la herida que propaga
miedo
haciendo que la lluvia separe
muros de los ciegos.

Es ilegal verte a los ojos
a través del vino
que es un caleidoscopio
de potros repartiendo gritos
teniendo la cesantía del olvido
plasmado en sus lomas
evitando que tus manos las toque
para evitar el contagio
de esta terrible peste.

36
Transito por la boca del vino
de ramas mojadas
conduce a la palabra detrás
de tus labios
lengua húmeda y gruesa
que describe una luz tersa
de cuya sentencia
no escapo.

Tango
bandoneón
muerte
nada se negocia.

37
No puedo partir
sin dejarme.

No puedo ir a ninguna parte
pues no existes.

No puedo permitirme tanta lejanía
entre el partir y el quedarme.

No puedo soportar tanta blasfemia
entre el guardar y el volveré.

No es una ventana que hay que cerrar
para seguir volando.

No es un circo que hay que clausurar
para que duerman las bestias.

No.

Es una agua imperturbable
donde se agitan las manos.

38
Útero
Saco ciego
Punto ciego
Uñas ciegas
Polvo ciego
Útero rentable
Gesto ciego
Gesto ciego
Útero masticable
Ciego aguijón
Ciega palabra
Ciego nombre
Útero desechable
Ciega humedad
Ciego gemido
Ciego grito.

Veo
estoy ciego.

39
En la palabra labio
duermo
he comido de su grito
que me lanza desde lejos
es un niño
que a la vera del camino
deja caer todo su polvo
Dentro.

Es un dedo que sangra
de aquel domingo por la tarde
crepúsculo de noviembre.

40
Es un respiro de lumbre
que ha durado once meses
es un potente poema
que abre cráteres
y cierra valles de repente
es una herramienta que abre la ballena
que todos llevamos dentro
es una bitácora que todo anota
en tus huesos
es una luciérnaga en forma de aguja
se te clava
te inyecta todas las piedras
con las que tropezaste mas de dos veces
es esa luz con la que ato
la paciencia en el silencio.

Así
el poeta
pierde la razón.

41
Necesito saber
que mil cuchillos esperan
al final del pasillo
para avanzar.

No lo tengo todo.

Traigo arrastrando a mi peor
pesadilla
en mi mano derecha
y antes de que sufra cualquier
desilusión
la he ahorcado.

Era la única manera de mantenerla callada.

42
Del otro lado del agua
precipicio.

No se como decirlo.

Abro mi tórax para que lo leas.

Es inconfundible
el idioma con que te hablan
los pulmones.

No se donde esta el centro
   en el ombligo
   en la carina
   en nodo sino auricular
   en la sonrisa.

Tengo tanto miedo
al precipicio. 

43
Sigo dentro
tengo la lluvia precipitándose
dentro de mi abdomen
es un ruido perpetuo de trenes
en frenesí
como infancia colgando
ahorcada en aquel árbol del columpio.

Son ojos que no saben
que siempre es viernes.

El reloj sale sobrando
porque de ahí salen los grillos
que le cantan a tu rostro.

Los pájaros derramados
de alas transparentes
me dicen ausencias
sobre tus hombros.

No es grito el que escucho
son golpes que tengo dentro
queriendo huir.

Me apoyo en tu nombre
y en el de tu olvido.

Se que noviembre ya no sera el mismo
mis brazos lloraran junto al rio.

Ya me oxido
todas las caramuelas
que anidan mis talones
se han ido.

44
Barro mi cuerpo con rastrillo
de los surcos surgen ríos
brotan tras las aguas nidos
con pájaros que alzan vuelo
y revientan
plumas de lluvia que aturden
es un rugido de ala entristecida.

Busco una orilla donde sostenerme
soy parcela
y en cada maíz que crece
y no tiene nombre
te nombro
nace tu sonrisa.

Hazme otro cuerpo
llévame a tu pasadizo de piedra
raspa al poeta que llevo en el hueso
hazme piedra.

46
De vez en cuando la vida
nos muestra su peor rajada
la que lleva en la coronilla
la que trae colgando en la ceja
o aquella que trae encerrada en la espalda
la del orgullo
encajada en la rodilla
o la otra que muestra con sonrisa
de poco fiable fiador
en la pantorrilla.

La del pecho
esa
la del pecho
sera en otra ocasión.

47
Ahora lo se
pertenezco a esos pasos sordos
que nunca caminaron
y tampoco los oigo.

Solían hablarme de repente
indicándome las iras del camino
sus posibles sospechas.

Es hora de batir alas
las de cuestas
las que permanecieron dormidas
en su plumaje.

48
He clavado un cuchillo
en la tierra
y no en son de guerra
sino en son de herida.

De ella brota arena como sangre
y no hay quien la detenga.

Coagulo volcánico
de luces multicolores
por los aires.

Esparadrapo hecho de piel
y trenzas
(que es un tipo de pelo convoluto
organizado)
es el ultimo cuadro que queda
para entretenerla.

Solo con este libro que escribo
con mucho alcohol
vendas y antisépticos
podrá coagular la arena.

49
Desolado                              de
De - sol - ado                       eso
Des - ola - do                       sola
Deso - lado                           ola
De - solado                           lado
Desola - do                           ado
De - sola - do                       do.

50
Mi espalda no tiene labios
ahí cargo todo
impuestos atrasados
una mujer que trato de olvidar
otra que no me olvida
rentas vencidas
hipotecas
pagos de tarjetas
y no se queja.

No tiene labios
vive amordazada.

Sorpresa.

51
Mi boca cabalga
a la velocidad de la ilusión óptica
es un universo que existe
en la muela
es polvo de la verdad
que se asienta en el caldo
   de los deseos.

Es un trago de selva completa
es el golpe de un martillo
que ha sido expulsado del cielo.

Respiro en tu yugular
   bebo de ella una cosa animal
   sin paredes
no hay soles que lo hagan anochecer
es sangre insolente que infecta
amputa la mano derecha
prueba de su existencia
es esta travesía en rojo
que ya nadie recuerda
es la nostalgia despedazada
   viviendo en una jaula
   cubierta de ojos pétreos.

Imposible huir en el extravío
tampoco rendirse con la mano amputada
con la que disipo el polvo al caer la palabra.

52
Cada vez que logro ver mi espalda
veo un espejo
es como un colmillo
al acecho.

Mi espalda nada sabe
nunca vio como fue mi infancia
con quien hable de adolescente
con quien trato ya de adulto.

Solo ve las cosas pasadas
nunca el presente.

Por eso digo que mi espalda
no sabe nada.

Pero algo ha de pesarle
porque cada dia
la veo mas y mas
encorvada.

53
En la ausencia me desatiendo
es un caballo desbocado
sin crin
sin cola
sin aliento.

Huyo al vidrio
que es lo único transparente
me refugio tras su maquillaje invisible
he leído en su rostro de héroes
de los que nadie ha sabido
y esto ocurre cada vez que me
   hundo en la ausencia
   que como remedo
   la tengo cocida en la válvula izquierda.

54
No
es la palabra de autoplagio
de flagelos y cardos.

No
es la palabra que me desquebraja
hace masa mi cuerpo
arrastra mi cara.

No
es la fotografía donde me veo
y se que no estoy impreso.

No
es un adiós que se niega a irse
es una palabra que utilizamos de refugio
para negarnos que existimos
uno dentro del otro.

No
es una palabra corporal
es decir
tu y yo.

55
No me culpo
se que me extingo
voy siendo ciego en el olvido
   ceniza de lingote
producto del roce de tus labios
            con los míos
puertas que escupen
   al pasar del dintel al olvido
acaso un extranjero
   con el rostro podrido
y escribo
            puedo verlo
la sombra del vidrio
atestigua lo que siempre ha sido
            transparente.

Escombra tu cuerpo.

Ya amanece.

56
He pronunciado tantas palabras
que ha mis labios lo he ahogado
son como playa castigada
que ola tras ola son
como un clavo que se clava
y no es temporal
así me lo hizo saber el miedo
de las palmeras.

No he dejado de aullar
la oscuridad que busco en tu boca
es como un viento
que me ahorca
y prepara la emboscada
del silencio
me ataranta el sueño
que hice con los naipes
sabiendo que las cartas
que estoy pensando enviarte
no te cantaran milongas
ni te harán vibrar tus pechos
como lo hace mi boca.

Ya casi es época de lluvias
creo que me estoy mojando.

57
Es absurdo
no puedo ser migrante
en esta mi sangre
no puedo ser errante
si venas y arterias son limitantes.

Por eso me provoque esta herida.

Que fluya la sangre.

58
Tus cósenos
no son precisamente
formula matemática
mas bien formula de carnicería
frescos
turgentes
firmes
de buen peso y tamaño 
de buen aspecto
aun crudos
se antoja morderlos.

59
Presióname amor
presióname
solo así podré llegar
a los mil metros
sin oxigeno
sin respirar
lacio
sin moverme siquiera
lacio
sin moverme
solo para verte
sonreír de nuevo.

60
Aun no pongo pie en tierra
y me siento desembarcado.

Es una oscuridad completa.

Es como una gran mudez opaca
cuyo espesor lo da el silencio.

No se esfuma y la luz no le hace nada.

Y me doy cuenta
que mi barco se ha hundido
y aun no estoy en tierra.

61
Es una voz de leche que me arrulla
es una piel café mate
que me hace degollar las ataduras
es un lascivo labio
que hace besar las olas

formadas por arrugas.

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