MARÍA
Abre la boca María
para que decantes
todos los hijos que no pudiste tener
así como los verbos que no
se conjugaron
en tu vientre
y los versos que nunca
crecieron en ti
María
abre la vida
que tu brevísima muerte
Dios no la oiga
que tu miedo a la memoria
se disipe en tu propia sombra.
Que la niña asustada
que llevas dentro
salga de puntillas
y no la notes.
Ábrete muriendo en la
oscuridad
del jardín oculto que habita
detrás del corazón impuro.
Abre la penumbra María
llévate las rosas heridas
púrpuras de alfileres
que casi son un manicomio.
Vete escapando y abriendo
pero nunca olvides
la costra de sangre
que cubriste con tu eclipse.
Ábrete el ijar María
que un legrado de ramos
de flores rojas
saldrá a liberarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario